Un cuento de Camila Nava Mendoza del Colesierra
ESPANTAPÁJAROS INTERNACIONAL
Camila Nava Mendoza, una niña llena de sueños bien despiertos, despertando a quienes conviven con ella, nos comparte sus inquietudes desde el lenguaje.
Yo estaba sentada en la biblioteca cuando abrí un libro
Que decía:
Esta historia comienza aquí en un campo de cultivos abandonado. El espantapájaros era un muñeco lindo, divertido y muy bueno, tan bueno que no espantaba a ningún pájaro. Un día se cansó de estar en un solo lugar quería conocer el mundo.
Entonces sus amigos los pájaros le dijeron que venga a conocer el mundo con ellos; partieron, Volaron y volaron, hasta que por fin llegó la ciudad a ellos, o ellos llegaron a la ciudad. Estaban muy cansados y el espantapájaros les dijo a los pájaros. Descansemos un rato y comamos algo. Por suerte que el espantapájaros tenía bolsillos muy grandes y llenos de comida, toda esa comida iba a alcanzar para todo el viaje.
Un rato después volaron y como eran tantos pájaros, pudieron alzar al espantapájaros. De pronto, habían llegado al ¡Brasil!. El espantapájaros y sus amigos se sorprendieron. Todo era tan grande, caliente y hermoso, se metieron al mar, jugaron, Se sacaron muchas fotos y se divirtieron mucho.
Luego de pasar un día espectacular. Durmieron en un hotel para animales y espantapájaros que no espantaban a ningún pájaro. Esa mañana se despertaron, desayunaron, volaron, caminaron y tomaron un bus para animales. De pronto se bajaron del auto bus y vieron gente que caminaba con los pies bien pegados, tenían lo ojos muy estirados las chicas usaban ¿¡unos vestidos muy raros?! Y los hombres ¿¡unos sombreros?!Ahora estaban en… ¡¡china!! . Todo era tan grande, más que Brasil. Jugaron, comieron comida china con palitos, esa noche durmieron en un hotel chino para animales. Luego en la mañana desayunaron, picaron, caminaron, volaron, tomaron un tren se bajaron del tren en una playa con muchas conchas, personas que tocaban mariachis con sombreros muy grandes resulta que estaban en ¡¡¡México!!!! Jugaron en la playa recogieron conchas y se divirtieron mucho, luego se fueron a otro hotel, se durmieron y a la mañana siguiente desayunaron lo último que quedaba de la comida y caminaron, volaron, fueron en un autobús, hicieron trasbordo luego a un barco, llegaron a Santa Cruz a su campo de frutos abandonados y prometieron que cada fin de año iban a volver a viajar a otro lugares para conocer nuevas personas , ciudades y países.









adelante camibella!