Hematíes del Alma
PRESENTACIÓN DE LA REVISTA HEMATÍES DEL ALMA
V6NOV09, 19.00 hrs
Librería Cunumi Letrao
Hematíes del alma es la expresión de la palabra en su nivel más alto y bello, es la sangre blanca que mana arte y belleza a través de la fuerza creadora del artista, es la dimensión de la mente voladora hasta lo imposible. Es la mañana bajo la mirada rigorosa de Dios.
El arte forma parte de nuestra vida, es inagotable y nunca tiene una forma final. Un artista verdadero no prescinde de la realidad de su mundo ni carece de un pensamiento crítico.
Concebimos y entendemos al arte como un producto de la subjetividad humana, un latir universal del alma y un camino infinito. El primero es una inquietud constante de los sentidos que experimentan la vida y viven su temporalidad y como consecuencia manifiestan –a través de sus diferentes cualidades peculiares- el sentir, el ser, el pensar del artista y la sociedad de su tiempo. El segundo expande al artista y le faculta una divinidad de trascendencia infinita que le permite penetrar hasta los más recónditos del universo de su imaginación. Por eso los artistas son como dioses menores. El tercero afronta nuestra condición humana, nos conduce a la comprensión del sentido de nuestra existencia y nos conecta a la vena creadora del Ser del Cosmos. Al ser, pues, el arte de atributos universales y divinos, es capaz de alienar el entendimiento y elevar el espíritu a conceptos superiores del que lo practica; por lo tanto, el arte está por encima de otras facultades humanas.
Y como la literatura no sólo es el empleo bello y pulido del lenguaje, su fundamento descansa en el complejo tema humano, puesto que comprende su naturaleza y abarca sus pasiones así como sus mezclas del bien y del mal, de pequeñez y altivez, de bondad e ignominia, de felicidad y desdicha, etc.; ya que él mismo es su germen y su generador, es decir, su creador y su fuente de inspiración; y, como consecuencia, refleja el nivel de desarrollo y enriquecimiento de su cultura y civilización. La creación artística, como mencionamos al principio, nunca está acabada y entra en contraste con las cosas mundanas que siempre tienen final. Es un proceso continuo del artista y en el artista que le conduce a nuevas dimensiones creativas y a nuevas iluminaciones mentales. Por ello el arte debe ser creado y no hecho a la manera de un proceso mecánico, es decir que el arte requiere de una habilidad, que pocos privilegiados pueden tener.
Por otra parte, y esto lo declaramos sin jactarnos, como artistas, somos también ‘humanos’ con un juicio crítico-analítico cimentado en el amor, la verdad y la justicia porque creemos que éstos son la Verdad de nuestra existencia. La idea de fomentar una crítica social y una crítica literaria surge precisamente en este trance donde la palabra sería nuestro escudo y el lenguaje se convertiría en nuestra herramienta eficaz para comunicar temas trascendentes, aliados a la sensatez y siempre buscando la luz de la perspicacia en nuestro camino.
De estas dos perspectivas, la subjetiva y la objetiva, nace Hematíes del alma que con su modesta y troncal sección denominada Fuerza verbal busca contribuir a la existente pero exigua crítica literaria y social en nuestra sociedad boliviana. Como sabemos, este campo requiere urgentemente ser cultivado en nuestro país, pues tiene la tarea de analizar, interpretar y evaluar las crecientes producciones literarias de nuestro país.
Declaramos nuestro pensamiento y nuestra postura, expuestos arriba, ante el mundo, mañana puede cambiar pues todo muta sobre esta tierra bajo el efecto del tiempo; quien no cambia deja de crecer y queda en el pasado. Mientras tanto, que las generaciones actuales nos juzguen y las nuevas nos recuerden.
Santa Cruz, 06 de noviembre de 2009
Pablo Vera.








Felicidades por la iniciativa. Hacía falta una revista de literatura y crítica en la ciudad. Les mandaré un texto propio.
Sarah Mendieta
gracias Sarah, esperamos tu texto para enriquecer nuestos próximos números.
Felicidades , fue un bálsamo leer tan buenos textos. Gracias por regalarnos esos hematíes, una diucha fresca para el alma.